Las coníferas. Características esenciales

Autora: MsC María de los Ángeles Castro Balberis
¿Por qué las especies de coníferas que encontramos en la naturaleza no se incluyen en el grupo de los helechos, que son plantas vasculares con verdaderas hojas, tallos y raíce? ¿Por qué las coníferas son plantas que no dependen del agua en su ciclo de vida? En este tema se definen a las coníferas mediante el estudio de sus características esenciales, lo que permite reconocerlas en la naturaleza y valorar su importancia como componente biótico del medio ambiente. Las coníferas son plantas de notable belleza y de gran interés económico.

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Gimnospermas (del latín, gymnnos, ‘desnuda’; del griego, sperma, ‘semilla’), nombre que reciben las plantas vasculares que forman semillas pero carecen de flores.

Las gimnospermas son plantas leñosas de porte arbustivo, arbóreo o, más raramente, trepador (algunas plantas gnetópsidas). Las gimnospermas son las plantas con semillas más antiguas; al parecer, proceden de helechos del devónico. Las cícas conservan los caracteres más primitivos de las actuales plantas con semillas. Las pruebas morfológicas y moleculares sugieren que las gnetópsidas comparten un antepasado común con las plantas con flores. Las gimnospermas vivientes están distribuidas por todo el mundo: las coníferas prefieren las regiones templada y subártica, las cícadas abundan en las regiones tropicales e intertropicales y las gnetópsidas incluyen especies de zonas templadas y tropicales. Los ginkgópsidos sólo cuentan con una especie viviente: el Ginkgo biloba, un árbol caducifolio propio de Japón y de China. Las gimnospermas se agrupan en unos 66 géneros que incluyen unas 850 especies vivientes, muchas menos que en muchas familias de plantas con flores.

Las coníferas es el nombre común de un grupo de plantas caracterizado por el desarrollo de las semillas en estructuras llamadas conos o piñas; comprende unas 575 especies de gimnospermas, es decir, de plantas con las semillas no encerradas en un fruto.

Por el registro fósil se sabe que las coníferas tienen más de 290 millones de años de antigüedad. Aunque en otras épocas ha habido más especies que ahora, sigue siendo un grupo botánico de distribución muy amplia y uno de los más importantes recursos renovables del mundo.

A finales de 1994 se descubrieron en el Parque Nacional de Wollemi, cerca de Sydney, Australia, varios descendientes de un grupo de coníferas muy difundido en el cretácico; se trata de un conjunto de 39 árboles situados en un lugar apartado de la selva húmeda y que los científicos creían extinguidos hace más de 50 millones de años.

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Comentarios


jauna 11 de agosto de 2018, 17:07 / Responder
esta super buena esá información
MSc. Mairim Abascal Rivera 19 de septiembre de 2018, 13:32 / Responder
Le agradecemos que sea de interés para usted la información que le brindamos.

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