Las coníferas. Adaptaciones a la vida en la tierra

Las características esenciales de las coníferas, así como las adaptaciones a la vida en la tierra, son el resultado del proceso evolutivo.

Adaptaciones de las coníferas

hojas 2 Las hojas de las coníferas se mantienen siempre verdes y de superficie pequeña; presentan formas variadas, en el caso de los pinos, tienen forma de aguja que, según la especie, se agrupan de manera diferentes.

Las hojas están cubiertas por una gruesa cutícula que impide la pérdida del agua del organismo y le permite adaptarse a climas secos; también poseen estomas que garantizan el intercambio gaseoso entre los tejidos del organismo y el medio ambiente.

En las hojas se realiza el proceso de fotosíntesis.

Al observar un pino, se destaca una raíz de considerable profundidad, con un eje central muy largo, que asegura la fijación de la planta al substrato, la protege de la acción violenta de los vientos y le permite la absorción del agua a grandes profundidades.

dibpinEn las escamas de los conos masculinos se forman los granos de polen, en cuyo interior se originan los gametos masculinos, los cuales presentan, a ambos lados, dos estructuras llenas de aire que les permiten ser trasladados fácilmente a grandes distancias por el viento.

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Grandes cantidades de granos de polen son trasladadas por el aire y caen sobre los conos femeninos; esos granos de polen llegan hasta los primordios de semillas y, de esta forma, se produce la polinización; este tipo de polinización, que depende del aire, es característico de las coníferas.

dibujo_2Una vez ocurrida la polinización, se forma el tubo polínico, por el cual son trasladados los gametos masculinos hasta el óvulo y, al unirse a este, ocurre la fecundación. En la fecundación de estas plantas no es necesaria la intervención del agua que facilita el traslado del gameto masculino hasta el femenino, como sucede en los musgos y los helechos.

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