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Biografía de Juan Cristóbal Gundlach.

MSc Milagros Quintana Quesada

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A pesar de ser alemán se considera entre los años de su vida al estudio de los tetrápodos y dentro de ellos a las aves y los murciélagos. Casi día a día, colecto´ las distintas especies de nuestra fauna, estudió sus costumbres, las coleccionó y preservó hasta nuestros días (pues era un magnifico taxidermista), y gracias a él conocemos la alimentación de la mayoría de nuestras aves, su nidificación etc.
Observador profundo y meticuloso, nos ha legado excelentes descripciones de nuestras aves.
Nació en Alemania el 17 de julio, su padre era profesor de matemática y física en la Universidad de Marburg. Aprendió de su hermano al arte de la taxidermia. En una ocasión, cuando colectaba aves, se le disparó la escopeta casualmente y se lesionó la nariz, lo que le hizo perder el sentido del olfato y del gusto para toda la vida
Desde 1839 hasta 1865 vivió en Cuba. En 1866 hizo un viaje de corta duración a Europa. A partir de 1868 tuvo que paralizar sus investigaciones a causa de la Guerra de los Diez Años
En 1882, el Dr Carlos de la Torre, que entonces era conservador del museo del Instituto de La Habana, le sugirió al director la idea de formar una colección de ejemplares cubanos y propuso al Dr Gundlach como la persona más indicada para realizar este propósito.
Durante los años 1884-1885 y 1887-1888, trabajó para este instituto
Por esta época la situación económica de la familia en cuya casa el vivía, iba de mal en peor. Esta situación fue aprovechada por Reinoso para hacerle la oferta por su valiosísima colección, de la que , a no ser por las circunstancias, jamás se habría desprendido. Se realizó la venta bajo dos condiciones impuestas por Gundlach: que la colección no debía ser dividida, y que no podía salir de Cuba.
Por fin en mayo de 1892, se firmó la compra por valor de 8000 pesos oro, y la colección pasó al Instituto. Inmediatamente Gundlach se trasladó a la casa donde vivía y al poner en las manos de la señora Cárdenas de Diago el dinero le dijo: esto no me pertenece a mí, es suyo. Yo he vivido con ustedes conociendo muy bien que usted empleará esto con los mismos fines y generosidad que ha dispensado a este humilde servidor de la ciencia.
La colección, después del triunfo de la Revolución, pasó del Instituto de La Habana a la Academia de Ciencias, donde se encuentra en la actualidad, todavía con muchos ejemplares en buenas condiciones.
(Tomada de" Las aves de Cuba especies endémicas" tomo 1 Editorial Gente Nueva)