¿Son las bacterias beneficiosas o perjudiciales?

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                                                                                                         MSc. Olaida Cañizares Peña

El efecto patógeno varía mucho en función de las especies y depende tanto del daño que ocasione la especie en particular como de las condiciones del organismo huésped. Entre las bacterias más dañinas están las causantes del cólera, del tétanos, de la gangrena gaseosa, de la lepra, de la peste, de la disentería bacilar, de la tuberculosis, de la sífilis, de la fiebre tifoidea, de la difteria, de la fiebre ondulante o brucelosis, y de muchas formas de neumonía.

 

En nuestro país muchas de estas enfermedades se encuentran erradicadas, gracias al esfuerzo que hacen el Gobierno y el Estado, por garantizar la salud para todos.

 Hasta el descubrimiento de los virus, las bacterias fueron consideradas los agentes patógenos de todas las enfermedades infecciosas.

Las bacterias, no son solo perjudiciales al ser humano y a otros animales, sino que resultan de gran importancia en muchas industrias. La capacidad fermentadora de ciertas especies es aprovechada en la producción de queso, yogur, adobos y salazones. También resultan importantes en el curtido de cueros, la producción de tabaco, la conservación de granos, y en la elaboración de varios tipos de enzimas, polisacáridos y detergentes.


                                                         Bacterias perjudiciales

A principios del siglo XIX los trabajos de los médicos franceses Gaspart Laurent Bayle y René Laënec establecieron las formas y estadios de la tuberculosis como enfermedad; ambos fallecieron por su causa. El microbiólogo alemán Robert Koch descubrió, en 1882, el agente causal, el bacilo de la tuberculosis (también conocido como bacilo de Koch, Mycobacterium tuberculosis). En 1890, desarrolló la prueba de la tuberculina para el diagnóstico de la enfermedad. En 1924, los bacteriólogos franceses Albert Léon Calmette y Alphonse F.M. Guérin desarrollaron una vacuna denominada BCG (vacuna del bacilo de Calmette-Guérin).

El primer agente quimioterapéutico específico para la tuberculosis fue la estreptomicina, descubierta por el microbiólogo norteamericano Selman Abraham Waksman en 1944. Este descubrimiento fue seguido por otros fármacos que revolucionaron el tratamiento de la tuberculosis. Un número importante de personas con síndrome de inmunodeficiencia adquirida desarrollan tuberculosis y han aparecido algunos bacilos resistentes al tratamiento farmacológico.

 


La tuberculosis (TB), causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis

Los bacilos de la tuberculosis son transmitidos por la flema, bien en gotitas suspendidas en el aire o por partículas de polvo y rara vez por excrementos o alimentos. A diferencia de otras enfermedades infecciosas, la tuberculosis no tiene un periodo de incubación específico. Un episodio único no confiere inmunidad duradera. El bacilo puede permanecer latente en el organismo durante un largo periodo, hasta que una disminución de las defensas le da la oportunidad de multiplicarse y producir los síntomas de la enfermedad. Aunque una tercera parte de la población mundial es portadora de bacilos tuberculosos, la enfermedad se desarrolla en un porcentaje pequeño de personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, si el control de la enfermedad no mejora, entre el 2002 y el 2020, alrededor de 1 000 millones de personas en el mundo se infectarán, 150 millones contraerán la enfermedad y 36 millones morirán como consecuencia de la tuberculosis. Anualmente esta enfermedad es responsable de la muerte de 2 millones de personas (incluidas las personas infectadas con el VIH); las regiones más afectadas son el África subsahariana, el sureste de Asia y la Europa del Este.

 

diftLa difteria es una enfermedad aguda muy infecciosa que afecta principalmente en la infancia, caracterizada por la formación de falsas membranas en las vías del tracto respiratorio superior. El agente causal de la enfermedad, descubierto en 1883, es el bacilo Corynebacterium diphtheriae.

El bacilo diftérico penetra en el organismo a través de la boca o de la nariz y afecta a las membranas mucosas, donde se multiplica y produce una toxina muy potente. La toxina lesiona el corazón y el sistema nervioso central y puede producir la muerte. Cinco días después de la exposición al bacilo de la difteria, se forma un exudado blanco grisáceo que afecta las superficies de la nariz y de la garganta. Este exudado aumenta de tamaño y espesor convirtiéndose en una falsa membrana grisácea que puede llegar a obstruir el conducto respiratorio. A veces es necesaria la cirugía para evitar la asfixia.

La prueba de Schick, que se utiliza para determinar si un individuo es inmune o no a la difteria, fue desarrollada en 1913 por el pediatra húngaro-americano Béla Schick .

La difteria es una enfermedad aguda muy infecciosa que afecta principalmente en la infancia, caracterizada por la formación de falsas membranas en las vías del tracto respiratorio superior. El agente causal de la enfermedad, descubierto en 1883, es el bacilo Corynebacterium diphtheriae.

 

Estreptococos (Streptococcus pyogenes) es una bacteria patógena común, que se encuentra en la boca, la garganta, el tracto respiratorio, la sangre y las heridas de los seres humanos. Es transportada por el aire, y es responsable de diversas enfermedades humanas, como la infección hemolítica de garganta.

La leptospirosis es una enfermedad infecciosa de los animales que en ocasiones se transmite a los seres humanos. Es una forma grave de infección provocada por una bacteria en forma de espiral (espiroqueta) común en las ratas.

Los síntomas son fiebre elevada, ictericia, dolor muscular y tendencia a sufrir hemorragias. Puede extenderse al cerebro, los pulmones, los riñones y el corazón.

Los seres humanos suelen contraerla por contacto con agua contaminada con orina de rata o con objetos o alimentos contaminados. En el 10 % de los casos resulta fatal.

 

La neumonía es una infección aguda causada por el neumococo, una bacteria conocida con el nombre de Streptococcus pneumoniae. Los síntomas comienzan con un escalofrío intenso, por lo general único, seguido de fiebre de unos 40 ° C, dolor torácico con la respiración, tos, y esputo sanguinolento. El neumococo suele afectar a un lóbulo completo o a una parte de un lóbulo pulmonar; en la neumonía doble el microorganismo afecta a ambos pulmones.

 

El tratamiento precoz con penicilina cura la neumonía neumocócica en unos pocos días. En 1977 se autorizó una vacuna que proporcionaba inmunidad contra las formas más virulentas de neumococo. En la actualidad se administra sobre todo a personas con edad superior a los cincuenta años o a quienes padecen una enfermedad cardiaca, pulmonar o hepática crónica.

 

En 1976 los científicos identificaron otra forma más de neumonía bacteriana denominada enfermedad del legionario, causada por Legionella pneumophila. La mayor parte de las neumonías bacterianas se tratan de forma eficaz con antibióticos.

 

La bacteria Neisseria meningitidis, produce meningitis bacteriana así como otras enfermedades. La meningitis consiste en la inflamación de las meninges o membranas que envuelven el encéfalo y la médula espinal. Sus síntomas son: cefalea, vómitos y rigidez de nuca y espalda, entre otros.

Otra bacteria del género Neisseria es la Neisseria gonorrhoeae, causante de la gonorrea o blenorragia, que es una infección de trasmisión sexual.



Bibliografía

  • Curso de EDUTEL 2005 de la DNTVED. Educlases, séptimo grado, Autora MsC María de los Ángeles Castro Balberis

  • OCEANO Grupo Editorial SA. Barcelona España.