Orientaciones al maestro de sexto grado acerca de la Unidad 5 El hombre
Autora: Dra. C. Adania Guanche Martínez
Por: Santa C Guzmán Fleites

Ideas esenciales
En este tema a los escolares se les presentan las características esenciales del hombre como organismo y esta presentación se realiza, según el programa, a partir de un modelo dado. Este primer acercamiento a la caracterización que deben hacer sobre su propio cuerpo resulta sumamente interesante para los niños y las niñas, debido a que ya en estas edades existe la curiosidad por aprender cómo funcionan internamente, qué les permite poseer la energía que a cada instante exhiben, cómo llega a nutrirlos el alimento que consumen, entre otros objetos de estudio que quisieran asimilar y esto es lo que hace mucho más motivante esta última unidad.
Llama la atención de muchos docentes el hecho de que el programa aluda al modelo como elemento que ha de permitir la asimilación de las características esenciales del hombre como organismo. Es sugestiva esta indicación, pues no se practica comúnmente la presentación de modelos, lo cual conlleva al trabajo con la vía deductiva como estrategia para la asimilación de nuevos conocimientos.
Es la vía que va desde los conceptos o definiciones generales o sea, las reglas o generalizaciones, hacia cada uno de los casos en que se vislumbre ese postulado general. Es la vía opuesta a la inductiva, pues esta va desde los casos particulares, a la regla general. Ambas vías, la inductiva y la deductiva son procedimientos del pensamiento humano.
He aquí los pasos para proceder a la presentación de un contenido por la vía deductiva:
1. El maestro presentará el modelo que refleje la esencia del concepto que se va a formar. Generalmente en el nivel primario, el modelo puede ser un esquema, un gráfico, una maqueta o una lámina en que se concreten las características y las relaciones o nexos esenciales, de forma general. En este caso se presentará una ilustración de un cuerpo humano, en el que se observen sus extremidades, la cabeza y el tronco, para identificar las estructuras o partes externas.
2. El maestro conducirá el análisis de los rasgos esenciales presentes en el modelo para señalarlos, expresarlos oralmente y escribirlos. De este modo propiciará el análisis de la definición del concepto, que en este caso es el de las partes que componen el cuerpo humano.
3. Los alumnos deben continuar trabajando con las características esenciales del concepto. Modelarán sus propios esquemas y por medio de flechas y palabras destacarán dichas características.
4. El maestro enfrentará a los alumnos a diferentes ilustraciones, que pueden ser de hombres, mujeres y niños y otras de animales para que determinen si existe correspondencia entre las extremidades superiores del hombre y las anteriores de un gato o un perro. Con ello, se aplica el conocimiento acerca de las características esenciales del organismo humano y desarrollan la identificación de sus partes y su comparación con las de un animal cuadrúpedo.
5. Los alumnos buscarán nuevos ejemplos de objetos o fenómenos que pertenezcan al concepto, lo cual se podrá cumplir mediante distintas actividades:
Otra vez se podrá recorrer esta vía deductiva cuando se trata de mostrar las cavidades y los órganos contenidos en ellas. El modelo denominado torso, que existe en muchas escuelas y muchas veces no se emplea, es ideal para que se asimile el lugar que ocupa cada órgano en su cavidad correspondiente.
En ocasiones vemos personas que no ubican en el lado apropiado un determinado órgano y al significar, por ejemplo, cómo sienten un dolor en el estómago, se palpan el lado opuesto, o sea, el correspondiente al hígado. Este momento del estudio de los órganos es el indicado para que los alumnos no tengan dudas en identificar cuál es el lado derecho y cuál el izquierdo, para lo cual, el maestro o maestra ha de hacerles saber que estos lados se identifican viendo la figura como la del propio cuerpo.
Esto conlleva a que exista una diferencia en cuanto a que, cuando se indica, por ejemplo, “toque el timbre que está a la derecha” se hace alusión al que queda más cerca de nuestra mano derecha; en cambio, cuando se habla del lado derecho de un cuerpo que tenemos frente, nos tenemos que situar mentalmente en el lugar de ese organismo al que nos referimos.
Pues bien, la ubicación de cada órgano en su cavidad es esencial en esta unidad y se realiza justamente en su primera clase. No se puede olvidar la cavidad craneana con sus órganos, las orbitarias, la nasal, con sus dos aberturas, y la bucal.
La cavidad que aloja el esófago, la tráquea, los bronquios, los pulmones y el corazón se denomina torácica con c, a pesar de que se deriva la palabra de tórax, que va con x. Este es un error más frecuente de lo que pudiera pensarse.
Así pues, abordemos con todas estas recomendaciones, este primer objetivo de la unidad 5, última de sexto grado y no por ello, menos importante.

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